Desde www.sobrematronas.com podemos aconsejarte en la preparación del parto, en caso de querer optar por un parto vaginal. Pero estos consejos servirán de poco (o nada) si no se practican a partir de la semana 36, un par de veces a la semana ya que, aunque se trata de un proceso natural y fisiológico, los cambios que experimenta nuestro cuerpo durante el embarazo, hace que sea dificil profundizar en posturas y respiraciones que no forman parte de nuestra vida diaria.

Aconsejamos acudir a clases de preparación del parto con tu matrona en el centro de salud o con tu matrona o fisioterapeuta de forma privada

En caso de querer anestesia epidural, las clases de preparación del parto son igual de importantes, como comentan en esta entrada nuestras compañeras de www.llamaalacomadronas.es

Durante el proceso del parto, el objetivo principal de la mamá es mantener toda la energía posible sin malgastarla y dotar al bebé de la mayor cantidad de oxígeno para facilitarle el nacimiento.

La primera recomendación de todas, es tener claro, en la semana 36, cual será el centro donde se quiere dar a luz, cerrar una mochila con lo necesario para pasar 3-4 días y preparar todo el historial clínico del embarazo en una carpeta para llevarlo cuando llegue el momento. No hace falta salir de casa con todo esto a cuestas todos los días, pero sí tenerlo preparado y localizado para no tener que perder el tiempo cuando llegue la hora.

Como ya sabrás, lo más normal es que el bebé llegue entre la semana 37 y la semana 41 y es a partir de la semana 36 cuando tu cuerpo empieza a prepararse para el ansiado momento. Notarás mucho más cansancio físicamente, que se te hinchan las piernas, que tus movimientos son mucho más limitados y que a pesar del cansancio, te cuesta conciliar el sueño y dormir seguido. Empezarás a sentir contracciones esporádicas e incluso puedes expulsar mucosa teñida de sangre.

El bebé debe seguir moviéndose durante este tiempo a pesar del poco espacio que tiene, lo que puede provocar algo de dolor a causa de sus movimientos.

Podemos afirmar que el parto está comenzando cuando sufres 2-3 contracciones en menos de 10 minutos, al menos durante una hora seguida, siendo entonces el momento de acudir al centro escogido para dar a luz. Es importante no acudir antes a no ser que notes alguna anomalía, ya que después de explorarte, te mandarán para casa de nuevo y la esperá será más larga si cabe. Durante esa hora es momento de relajarse en casa, con tu pareja o acompañante y llevar a cabo las técnicas aprendidas durante las sesiones de preparación del parto.

Otra opción es lo que coloquialmente se llama “haber roto aguas” y no es como las películas lo presentan que encharcas el suelo, puedes haber roto la bolsa mojando muy poquito la braguita. Para comprobarlo, si te notas la braguita o compresa húmeda, cambiala y si en un rato vuelve a estarlo, lo mejor es que acudas a un centro sanitario para comprobarlo, ya que, aunque el parto no ha comenzado, es importante seguir unas pautas en caso de haber roto la bolsa.

Lo más importante de todo es que no tengas miedo, es un proceso natural, doloroso, y que puede tener algunas complicaciones, pero no es lo normal por lo que debes intentar afrontarlo de la manera más natural posible.