La etapa de ser padres resulta una de las etapas realmente más difíciles, debido a que por los general los padres temen no hacerlo bien o sencillamente al tratarse de padres primerizos no saben cómo hacerlo, para todos y cada uno de los padres es recomendable que tratándose de primerizos o no siempre se nutran de información en especial sobre la crianza de sus hijo, en razón de que ellos a futuro serán en la sociedad el reflejo de lo aprendido en el hogar, así como también esos mismos valores adquiridos serán los que transmitirán a toda una colectividad, la crianza suele ser difícil pero que si se asume con responsabilidad y dedicación será algo realmente muy llevadero. Existen pautas de crianza, que marcan ciertos parámetros importantes que todo padre deberá considerar dentro de sus protocolos de crianza para que su hijo tenga la mejor formación integral.

La familia como primera institución formativa

La primera imagen de aprendizaje que los niños ven es la de su entorno familia, de donde emanaran sus primeros conocimientos, es por ello que la familia es una pieza fundamental dentro de la crianza de un niño, siendo el principal factor influyente en ella. Por tal motivo, es que se han marcado pautas de crianza, donde la familia se encuentra en el primer escalón a considerar para fomentar cada uno de los pasos a seguir dentro de la crianza. Dentro de dichas pautas, se observan ámbitos de costumbres, valores, conductas, roles, que se van transmitiendo de generación en generación. Se debe estimular la autoestima del niño, porque los niños son indefensos ante el  mundo, están comenzando a aprender lo compleja que es la vida. De igual manera, se debe premiar las buenas acciones que el niño haga, para que sepa que verdaderamente está bien lo que ha hecho.

Maneras de establecer los mejores métodos de crianza

En el mismo orden de ideas, ser buenos padres implica establecer pautas de crianza que permitan conocer al niño como un ser único, deben dejarlo ser tal cual es, sin anexarle conductas que por naturaleza no posee. Lo que sí que podemos, y de hecho, debemos hacer es orientarle en las decisiones importantes. Pero él debe ser quien haga caso o no a esos consejos, pues las conductas son propias de cada uno.