Cuando hablamos de parto velado, nos referimos a los partos donde los bebés nacen dentro del saco amniótico, es decir, al momento de nacer el saco se encuentra intacto y sin romper.

El parto velado es extremadamente raro que ocurra, tanto así que ocurre 1 de cada 80.000 partos, los niños que nacen de esta manera se les llama enmantillados, pues se dice que nacen con un manto o velo. El parto velado pueden nacer tanto en parto natural como en partos a través de una cesárea.

Cuando la mujer entra en trabajo de parto lo normal es que se rompa la bolsa de líquido amniótico donde se encuentra el feto, cosa que no ocurre en los partos velados, pues en este caso al nacer el bebé está  rodeado del líquido amniótico tal y como se encontraba en el útero de su madre por lo que es común ver vídeos de este tipo de partos donde el bebé todavía se cree que no ha nacido.

Los partos velados suelen ser muy emocionantes ya que las personas logran ver al bebé tal cual se encontraba en el vientre de su madre escasos minutos antes, una vez expulsado el bebé, deberá romperse la bolsa manualmente con cierta rapidez para normalizar la situación. Aunque cabe destacar que no es peligroso para el bebé pues todavía sigue unido a la placenta de su madre, aunque no puede demorarse muchos minutos.

Parto velado… Nacer con suerte

Según la historia, los niños que han nacido dentro de su saco amniótico, alcanzan a obtener grandes beneficios a lo largo de su vida, tanto en lo personal, laboral, sentimental y económico, además gozan de buena suerte y fortuna a lo largo de su vida.

Además es importante saber que los niños producto de partos velados, han comenzado su existencia en este mundo con buen pie, debido a que nacen con su saco amniótico y esto significa que son producto de un parto fácil, en cambio, los que nacen sin él, han sido producto de un parto difícil y por lo tanto han sufrido desde el mismo momento del nacimiento.

En definitiva dar a luz a un niño por parto velado, además de brindarnos un espectáculo emocionante, hermoso y único, nos da fe de que vamos a tener un niño que va a gozar de un sinfín de beneficios en todos los aspectos a lo largo de toda su vida.