Después del problema mundial que tuvimos hace poco con el Ébola, han saltado las alarmas debido a unos casos de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo que ya ha causado un muerto en España y se ha confirmado un contagio más, la de la enfermera que trató al fallecido.

La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo se descubrió por primera vez en la península de Crimea en 1944 en tropas soviéticas debido a la picadura de garrapatas portadoras de la enfermedad. én 1969 se demostró que el virus era el mismo al hallado en 1956 en el Congo, de donde recibe su actual nombre.

El virus tiene una tasa de mortalidad de en torno al 40% de los afectados pr lo que al tratarse de una cifra tan alta, conviene hablar un poco más a fondo acerca del mismo.

¿Cómo se contagia la Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo?

El virus se contagia entre los humanos principalmente a través de garrapatas, pero también puede darse una transmisión entre personas en casos de contacto estrecho con sangre, secreciones, órganos u otros líquidos corporales de los infectados, como es el caso de la enfermera afectada que trató al fallecido, un hombre de 65 años al que le picó una garrapata en un paseo por las montañas de Ávila.

La enfermedad en este hombre no se descubrió hasta después de su muerte ya que esta enfermedad no se había dado en Europa occidental hasta ahora. Actualmente hay varios pacientes más en observación que estuvieron en contacto con el fallecido y la enfermera y que pueden portar la enfermedad (unas 200 personas).

¿Cuáles son sus síntomas?

El virus causa episodios graves de fiebre hemorrágica viral y actualmente no existe vacuna contra ella. Los síntomas aparecen entre 1 y 3 días si es a causa de una garrapata y entre 5 y 6 días si es por contacto entre seres humanos.

¿Cómo ha llegado a Españala Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo?

Como ya hemos comentado, ha llegado a España a través de una garrapata (es lo que sabemos hasta el momento) y ha podido llegar a nuestra península a lomos de un ave migratoria que parase en las montañas de Ávila en su largo camino.

De momento sólo existen dos casos, por lo que las alarmas noi terminan de dispararse, aunque al haberse producido en España nos infunde más temor. El contagio se limita a casos aislados ya que esta enfermedad se propagaba hasta la fecha por zonas locales.