Debido al gran debate que surgió al aparecer la especialidad de enfermería familiar y comunitaria sobre el tema del intrusismo laboral a las matronas, creemos conveniente crear una entrada para hablar de esta especialidad.

La especialidad de enfermería familiar y comunitaria fue aprobada en el B.O.E el 29 de Junio de 2.010 con una duración de la formación de dos años.

La denominación de «Enfermería Comunitaria» comezó a utilizarse por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1974 y, aunque cada país tiene su propia formación, siempre sigue unas mismas ideas compartidas por todo el mundo.

En España, la especialidad de enfermería familiar y comunitaria es muy renciente y hasta entonces, el trabajo de enfermería comunitaria coincidía con el modelo de Atención Primara de la Salud implantada en los años 80.

Las labores de la enfermería familiar y comunitaria son:

  • Compromiso y orientación a las personas, familias y comunidad
  • Compromiso con la sociedad, la equidad y la eficiente gestión de los recursos
  • Compromiso con la mejora continua de la calidad
  • Compromiso con la ética
  • Compromiso con la seguridad de los usuarios y pacientes
  • Compromiso con el desarrollo profesional

De entre las competencias de la enfermería familiar y comunitaria cabe destacar:

Cuidados de atención clínica, familiar y comunitaria a personas sin tener en cuenta su edad que aquí es donde hay un vacío legal con las matronas, ya que, al no haber distinción de edad, pueden atender a recién nacidos, cuando hasta ahora ha sido competencia de la matrona.

La enfermería familiar y comunitaria consiste principalmente en enseñarle a la persona, familia y comunidad a cuidarse por si mismos mediante el autocuidado..

También ha de estar preparado para diseñar programas educativos referentes a la salud e identificar las necesidades de salud de la población, controlar la salud epidemiológica y medioambiental, y a saber responder ante situaciones de emergencia.

La enfermera especialista en comunitaria debe llevar una atención especial sobre sus pacientes, sin excepciones, y con especial cuidado en aquellos que precisen ayuda en el propio domicilio y pacientes con enfermedades crónicas.

En definitiva, personal cuailificado especializado en medicina de atención primaria que debe estar formándose continuamente y debe saber responder ante cualquier situación que se le pueda presentar, como pueda ser un parto, cosa que hasta ahora, era sólo competencia de la matrona.